¿Qué significa Michael para mi?

Nunca he sido capaz de describir de forma satisfactoria, lo que significa para mí Michael, o por qué me gusta, porque siempre me quedo “corta” en la explicación…
Con la pérdida de Michael hace ya un año, varias personas que no sabían de mi admiración hacia él, o sabían algo… pero no hasta ese punto, sé que se sorprendieron al verme lo afectada que estaba, y que no llegaban a entenderlo…
A lo largo de los años, siempre he oído esa típica frase de “yo nunca he sido fan de nadie”, “yo nunca he sentido nada especial por un cantante o un actor”… y yo siempre he contestado, “lo sé”, “sé que es difícil de entender”, y es que es casi tan difícil de entender como a mi me resulta difícil de explicar para que la gente que nunca han sentido admiración por un artista, pueda comprender porque yo admiro tanto al Michael artista y sobre todo, quiero tanto al Michael persona.
He querido a lo largo de todo este año, ser capaz de escribir algo dedicado a Michael desde el corazón… pero sigue siendo tan doloroso, que sigo sin sentirme lo suficientemente inspirada para escribirle algo con lo que finalmente me sintiera contenta con lo escrito, pero bueno, hoy necesitaba teclear un rato…
El “flechazo” llegó la primera vez que vi el video de Say Say Say en otoño de 1983, aquellos ojazos negros, aquella sonrisa con los dientes tan blancos y perfectos, esa mirada picarona… aquel tipo, con una imagen tan inusual que me dejó totalmente enubilada…
Cuando aquella noche de fin de año, pude además verle bailar, y contarme una historia increíble a través del video clip más famoso de la historia… entonces si que caí rendida a sus pies, decidida a conocer su música, sus canciones, su vida, su arte… y así comencé siendo su fan.
Así que me fijé en él porque me gustó físicamente, pero comencé a ser fan, cuando fui consciente de su arte.
Me encanta bailar, hacer gimnasia, expresión corporal, aunque mi timidez y mi vergüenza me bloquean y nunca he sido capaz de bailar ni expresar realmente lo que me hace sentir la música en ningún sitio público, -vamos, que cuando bailo delante de la gente, soy de lo más soso y aburrido siempre con el mismo "pasito de baile" que bailo o más de prisa o más despacio según la canción y punto-… pero en privado, sola, en mi habitación y sobre todo por aquellos años, no paraba de bailar, e intentaba imitarle, porque ver sus coreografías, sus movimientos, su agilidad, su flexibilidad, su ritmo, su carisma, era una auténtica gozada.
Sus canciones me hacían no parar de bailar, de cantar, de reír y hasta alguna vez de llorar.
Nunca me han importado las cifras, algo que solía siempre acompañar al Michael Jackson artista, los millones de ventas de sus álbumnes, los números uno de sus canciones y videoclips, los watios, los trailers, el número de personas que movía en sus conciertos, los premios, los records… simplemente yo sabía que admiraba al más grande, aunque para mi fuese simplemente, Michael.
Y es que forma parte de mi vida desde hace tanto tiempo… que era alguien más de la familia, era alguien tan próximo, que todo lo que le pasase bueno o malo me afectaba, por lo que o bien lo celebraba y disfrutaba si era bueno, y lo sufría y luchaba si estaba en mi mano contra ello, si era malo.
Desde hace unos años, desde que lo viví, me ha gustado contar dos experiencias a la gente que me pregunta por qué o cómo es que me gusta tanto Michael… y que hoy os "traigo" aquí, para que os ayude un poquito a entender porque he admirado y siempre admiraré a ese hombre que tuve la enorme suerte de conocer no solo en persona, sino también a través de sus actos, de sus obras, y de su arte...
Espero ser capaz de transmitir al contar la primera historia, el carisma, el poder, la fuerza, y los sentimientos que provocaba el artista... y sobre todo espero que contando la segunda historia podáis entender un poquito que yo quisiera y querré toda la vida, al Michael Jackson persona...
El artista y su carisma.

En abril del 2002, Michael realizó dos actuaciones especiales, una para el 50 aniversario del programa americano "The Best Of The Bandstand" en el auditorio de Pasadena (California) y la otra, para una convención del partido Demócrata donde también recaudaban fondos para la restauración del teatro Apollo, en el mismo teatro, en Nueva York.
Las entradas para la actuación en el teatro Apollo, solo las podían adquirir los residentes (es decir, los posibles votantes) y además el precio era bastante elevado. En Pasadena, Michael se enteró que los fans europeos estábamos sin entradas, y dijo que fuéramos a NY, que él las conseguiría.
Una vez en Nueva York, preguntamos a sus guardaespaldas como podríamos entrar, y nos dijeron que estaban haciendo todo lo que podían, pero que no querían que nos hiciéramos ilusiones, ya que era muy difícil, no era algo organizado por ellos, sino por un partido político, que exigía unas medidas de seguridad excepcionales, ya que iba a acudir hasta Bill Clinton (ya no era el presidente, pero si seguía "activo" en la política americana).
Michael estaba alojado en el hotel Palace, y salía siempre por el garaje, y la persona del hotel que se encargaba de estar vigilando el garaje hablaba español, y al oírnos hablar, se acercó y nos empezó a preguntar, estaba alucinado de ver gente allí esperando por Michael y cuando encima se enteró que la mayoría éramos de distintos países europeos se quedó más impresionado. Nos dijo que iba a contarle a Michael como estábamos esperándole, y se ofreció si queríamos dar algo a Michael, a entregárselo él mismo, cuando fuera a salir.
Así que el día antes de la actuación, seguíamos sin saber si al día siguiente podríamos entrar en la actuación, y a mi amigo Pedro se le ocurrió que podíamos pedir a Michael que nos dejase entrar en los ensayos, ya que lo que queríamos era verle a él, nos daba igual si había público o no en el teatro, y menos ver a políticos...
Yo tenía unas postales que había comprado para escribirle algo a Michael y aún no había escrito nada, así que en una de ellas, le escribimos que como entendíamos que no iba a ser posible ver la actuación al día siguiente, nos dejase entrar a verle ensayar, le explicábamos que éramos unas 30 personas, de varios países, que veníamos de verle en el Auditorio de Pasadena, y le pedimos al señor del garaje que por favor se lo entregase a Michael cuando bajase y que le dijese que era muy importante que lo leyese nada más entregárselo, que era de nuestra parte...
Vimos a Michael salir del hotel y nos buscamos todos unos taxis para llegar a Harlem y al teatro Apollo.
Tardamos un rato en llegar, y cuando lo hicimos, nos enteramos que Michael había pedido hablar con dos fans ingleses, finalmente solo había hablado con Justin, porque la chica, Jackie, se había puesto demasiado nerviosa, para explicarles todo el boicot que Sony le estaba haciendo...
Seguimos todos esperando, en la parte de atrás del teatro, donde se encontraba el enorme trailer y a la vez camerino de Michael... las esperas con Michael solían ser algunas horas de reloj... Y de vez en cuando aparecían curiosos, el típico medio pirado o medio borracho pesado que no sé porqué pero que casi siempre aparece en estas situaciones, gente del barrio (había una cancha de baloncesto de las típicas de las películas), y entre toda esa gente variopinta, se encontraba un tipo de unos cuarenta y tantos años, con una cartera, allí callado, observando y esperando...
En esa espera, Pedro me vino a explicar que había estado hablando con ese tipo de la cartera, y que resultaba ser un profesor de instituto allí en Harlem, que había viajado por Europa, que hasta sabía francés y habían estado hablando un poquito (Pedro vivió toda su infancia en Bélgica) y que le parecía un hombre bastante culto...
Y de repente, apareció Mike Laperruque, uno de los guardaespaldas de Michael, y se acercó a Justin y le pidió que contase cuantos éramos en total para poder entrar, Justin nos contó señalándonos uno a uno y diciendo el número en alto y cuando llegó al profesor... le contó también a él.

Y entonces vi a ese hombre, que cada día se enfrentaba a sus alumnos de Harlem, -no sé si hasta el punto en el que nos lo relatan en las películas-, con sus ojos llenos de lágrimas... y recuerdo como le sonreí, contenta y también como él, emocionada, porque esas lágrimas me estaban demostrando, lo mucho que significaba para él Michael, y las emociones que Michael provocaba.
Michael había leído nuestro mensaje, y Michael nos permitía entrar en sus ensayos, demostrándome una vez más lo grande que era.
***
(Por desgracia, el final de la historia no fue tan bonito, pero no tuvo que ver nada con Michael... y es que tuvimos que esperar todavía más, y fue apareciendo más gente... y cuando llegó el momento de entrar por una puerta, hubo gente que intentó colarse, empujando, incluido el tipo medio borracho, el guardaespaldas de Michael se puso nervioso, y llegó un momento que no nos dejó pasar a nadie más, cerrando la puerta de acceso y quedándonos fuera, Justin, Pedro, unos pocos fans más (incluida yo) y el profesor, que por supuesto no intentó colarse ni empujar.Dentro, Isabel, que viajaba con Justin, se dio cuenta que él se había quedado fuera y pidió al guardaespaldas que fuera a buscarle, que no había entrado... Laperruque estaba enfadado por como se había puesto a empujar y a colarse la gente, pero logró convencerle, y volvió a salir a buscarnos, Justin si logró entrar y un par de amigas de él también, pero como la gente que había llegado después y los curiosos, seguían empujando, volvió a enfadarse y no nos dejó pasar a nadie más, cerrando de nuevo la puerta y quedándonos 6 personas de las que debíamos haber entrado desde el principio sin pasar... 5 fans y el profesor... -también está claro que los amigos con los que viajábamos Pedro y yo "no se dieron cuenta" que no habíamos entrado, ni que ellos estaban dentro, gracias a nosotros- pero como siempre, esa es otra historia... la del falso "Heal The World" del "mundo fan"...
Fue muy doloroso oír la actuación desde fuera... pero por supuesto, Michael no tuvo la culpa).
***
Al día siguiente, Laperruque en parte al haberse enterado que algunos nos habíamos quedado fuera el día anterior y en parte por tener unas mínimas medidas de seguridad, pidió que nos apuntásemos todos los fans en una lista, con nombre y apellidos, y así pudimos entrar a la actuación...
Nos fueron nombrando uno a uno, unos cuantos "gorilas" vigilaban nuestra entrada -que fue minutos antes de la actuación de Michael, es decir, no nos metieron en toda la ceremonia afortunadamente- y nos hacian ir andando pegaditos a la pared hasta el fondo del todo del teatro y no movernos para nada, y con todo el público puesto de pies... yo debido a mi altura, solo pude escuchar la actuación, no ví absolutamente nada...
Pero finalmente Michael consiguió que sus fans entraran, le vieran -algunos- otras solo escucharle, jajajaja- a pesar de todos los políticos allí reunidos, a pesar de la "plana mayor" de los Demócratas, y a pesar del propio Clinton...
Él siempre pensando en sus fans.
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Puedes leer la segunda historia aquí: http://michaeljacksoneternal.blogspot.com/2010/08/que-significa-michael-para-mi-2-parte.html )
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